Hallazgo histórico bajo el desierto: descubren una comunidad de seres vivos en un país de América Latina


Bajo uno de los paisajes más áridos del planeta, la ciencia volvió a desafiar lo imposible. Un equipo de investigadores encontró una comunidad de seres vivos que prospera bajo el desierto más seco del mundo, adaptada a la escasez extrema de agua y nutrientes.

El hallazgo sacude lo que se creía sobre los límites de la vida. Estos microorganismos no solo sobreviven, sino que se organizan y funcionan en un ambiente que, en la superficie, parece totalmente muerto. La investigación abre nuevas claves para entender cómo la vida puede desarrollarse en condiciones hostiles y hasta ofrece pistas para la búsqueda de organismos en otros planetas.

En este país de América Latina se descubrió una comunidad de seres vivos bajo el desierto

Un hallazgo sin precedentes en un desierto de Sudamérica reveló la existencia de una comunidad de seres vivos capaz de sobrevivir en condiciones extremas. El descubrimiento, liderado por el equipo de Dirk Wagner, investigador del Centro Alemán de Investigación en Geociencias (GFZ), y en colaboración con científicos locales e internacionales, ocurrió bajo el desierto de Atacama, en Chile.

Los resultados, publicados en la revista PNAS Nexus, sorprendieron a la comunidad científica, ya que demuestran que la vida puede prosperar en ambientes subterráneos con recursos extremadamente limitados. Y es que, este es uno de los lugares más áridos del planeta, con precipitaciones promedio de menos de 1 mm al año.

El desierto de Atacama, ubicado en Chile, fue el escenario de este descubrimiento, como mencionamos anteriormente. Los investigadores excavaron en el subsuelo del valle de Yungay, una zona conocida por sus condiciones extremas de sequedad y radiación solar. A una profundidad de más de cuatro metros, el equipo encontró microorganismos que forman una comunidad de seres vivos única.

Los microorganismos encontrados son principalmente actinobacterias, un tipo de microorganismo que puede descomponer materia orgánica, participar en el ciclo de nutrientes y adaptarse a condiciones extremas. Por ejemplo, el suelo del desierto contiene altas concentraciones de halita y yeso, esenciales para estos microorganismos.

Estas bacterias habrían colonizado el área hace aproximadamente 19.000 años, según los análisis del equipo, durante un periodo climático más húmedo que facilitó su asentamiento inicial.

Esta comunidad de microorganismos presente en Sudamérica se destaca por su capacidad de sobrevivir en condiciones que antes se creían incompatibles con la vida. El análisis de las muestras reveló varias adaptaciones fascinantes:

Estas características no solo desafían lo que conocemos sobre la resistencia biológica, sino que también ofrecen pistas para investigaciones astrobiológicas, ya que el desierto de Atacama tiene condiciones similares a las de Marte.

Fuente: www.clarin.com

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